En Miami Beach tenemos claro lo que queremos destacar: las torres de vigilancia, hay ni más ni menos que 42 a lo largo de sus 13 Km de playa, las fachadas Art Decó de Ocean Drive y South Point
La verdad es que teníamos muchas ganas de llegar a Miami Beach y de conocer el porqué de tanta fama. Y, no nos decepcionó. Como todo en EEUU la naturaleza es grandiosa. Y la playa de Miami Beach no lo es menos, lógicamente en un día no podíamos recorrerlo todo, así que aparcamos el coche a la altura de la calle 17 y comenzamos a andar destino South Point Park.
Por cierto, comentar que no nos constó demasiado aparcar. Tras cruzar uno de los cuatro puentes que une Miami con Miami Beach buscamos un parking publico cerca del comienzo de la famosa calle Ocean Drive. El parking era al aire libre, parecido a lo que aquí sería la zona azul, había que descargarse una aplicación, poner la tarjeta de crédito e ir pagando. Nos resultó muy sencillo, dejamos el coche allí todo el día y posteriormente volvimos en un Uber desde South Point (unos tres kilómetros y medio) a recuperar el coche.
Al poco estábamos pisando la arena y nos recibía una de las míticas torres, en USA es muy común que las calles vayan numeradas en vez de tener nombres y, como se puede apreciar la torre lleva el número de la calle con la que enfrenta.

A la altura de la calle 14 salimos de la playa para ir a buscar Española Road y nos encontramos con el alma de Miami Beach, con el respeto de las torres de vigilancia, el distrito Art Decó. En concreto el hotel Besty de Ocean Drive, sus dueños compraron el Carlton, que si es una obra Art Decó de los años 30, y tras renovarlo unieron los diferentes estilos con un elemento arquitectónico inusual, ellos le llaman “The Orb”, la esfera comunica los dos hoteles mediante un pasadizo.

Hecha la curiosa foto continuamos hacia Española Road, recorriendo las coloridas calles de Miami Beach. Hemos de decir que Española Road es una callecita cortita que asemeja cualquiera de nuestras calles mediterráneas, se estaba bien con el ambiente y la música española pero, pero, pero… nos costaron 60$ (tres cervezas y un mojito sin alcohol). ¡Vaya! Que si queréis recorrerla como curiosidad vale, pero las cervecitas mejor en otro sitio o en la playa.
Volvimos a la playa e hicimos fotos a varias de las famosas casetas diseñadas, tras el devastador huracán Andrés en 1995, para sustituir las que habían sido destruidas. Posteriormente este mismo estudio diseñó 36 torres más que ahora salpican toda Miami Beach desde la calle 86 hasta South Point. Y, por supuesto, se han convertido en elementos icónicos de la linea de costa.


A la altura de la 10 volvimos a salir de la arena, entre Ocean Drive y la arena te encuentras con Lummus Park Beach, el parque más popular de Miami Beach, y una zona peatonal que es exactamente lo que te imaginas: playa gigante, paseo con palmeras, gente en bici, en patín, caminando, en bikini, musculados, y en un ambiente lúdico que te invita a deambular y disfrutar el sol. Una maravilla y más tratándose de final de enero que en España vamos con chaquetones.


A la izquierda de la imagen la playa kilométrica y a la derecha el Art Decó District de Miami beach. Salimos buscando la casa Versace, quizás os suene que en 1997 asesinaron a Gianni Versace el famoso diseñador de moda en la puerta de su casa. Pues bien, su casa se encuentra en el 1116 de Ocean Drive y actualmente es un hotel que cuenta con un restaurante cuyos precios nos sorprendieron, ya que veníamos de gastar 60$ en cuatro cervezas. El lunch menu son 38$ y desde luego la terraza de la piscina, por lo que se ve en las fotos, merece la pena. Así que no os lo penséis mucho mejor un almuerzo en la Casa Casuarina que unas cervezas en Española Way. La Casa es de 1930 y está inspirada en el Alcázar de Colón en Santo Domingo.

Y a partir de este momento nos dejaron boquiabiertos los cientos de edificios Art Decó, súper bien conservados, que datan entre 1925 y 1940. Este movimiento tuvo su apogeo durante la gran depresión en 1920, los americanos buscaban una arquitectura capaz de levantar los ánimos. Se caracterizan por una geometría de cubos, esferas y lineas rectas con molduras, colores tropicales, tonos pastel y especialmente los letreros de neón súper característicos. Nosotros lo vimos al atardecer, pero de noche debe ser todo un espectáculo.


Y para finalizar nuestro día y nuestro largo paseo llegamos a South Point Park, otro parque tremendo, este mucho más moderno y con toda clase de comodidades, parque para perros, zona de chapoteo para niños, zonas de descanso bajo las palmeras, cafeterías, vistas al dowtonw de Miami Beach y un muelle de unos 150 metros donde se pueden avistar delfines, tortugas y otras especies.


Y, tal como habíamos previsto nuestra visita acabó aquí, nos recogió un Uber que nos devolvió al punto donde teníamos aparcado el coche. Y ahora nos enfrentábamos al último reto, salir de Miami Beach, tened en cuenta que hay solamente cuatro puentes y en hora punta se colapsan los cuatro. Es una odisea salir de la isla, no me puedo imaginar cuando haya un evento relevante.
Os invitamos a seguir con nosotros visitando la ciudad de Miami.


